Seis consejos para disfrutar mejor del jamón ibérico

Seis consejos para disfrutar mejor del jamón ibérico

De entre todos los productos gourmets que conocemos, no hay duda de que el jamón ibérico es el rey. O al menos el más popular. Haz la prueba alguna vez: sirve una mesa con lo mejor de tu cocina y añade un plato de jamón ibérico. Lo presidirá. 

Pero, ¿conocemos la mejor forma de disfrutar de él? De nada serviría comprar una buena pieza Extrem si lo acabamos cortando en lonchas grandes o con mucha grasa. Por ello, os damos unos simples consejos para degustar el jamón ibérico de bellota de la mejor manera posible:

1. Nunca confundas los distintos tipos de jamón. Recuerda que hay cuatro fundamentales: el ibérico puro de bellota como el de Extrem; el de recebo (los cerdos han sido alimentados con bellota pero también con pienso), el de recebo criado en libertad pero sin bellotas y el de granja que sólo ha comido pienso.
 

2. El tamaño de la pieza. Esto suele depender del proceso de curación, si ha sido más o menos lenta. Un jamón que se coma dos o tres meses antes de lo adecuado se traducirá en un sabor distinto. Cuanto más grande es el jamón significa que la curación ha sido más lenta.
 

3. El jamón también entra por la vista. La caña tiene que ser fina, mientras que la pierna ha de tener forma.  
 

4. El cuchillo ha de estar bien afilado. Es recomendable afilarlo con una chaira o con una piedra de afilar cada vez que se va a cortar el jamón. Utiliza un jamonero sólido para que no se mueva al cortar. En el corte del jamón hay que aplicar la máxima de “más vale maña que fuerza”, ya que un buen corteo no pasa tanto por la fuerza, sino por la ejecución del movimiento.
 

5. La grasa de un jamón puro de bellota puede tener las mismas propiedades que el aceite de oliva. Normalmente se asocia la grasa con connotaciones negativas. Olvida ese prejuicio. La grasa del jamón nunca debe ser amarilla, sino dorada. Cuanto más blanca, menos calidad. Y respecto a los famosos puntitos blancos, son aminoácidos, algo que da intensidad al sabor.
 

6. El tamaño de la loncha debe ser el justo para que la grasa se funda en la boca sin tener que morder.