La importancia de la internacionalización

La importancia de la internacionalización

Pese a la aprobación de la nueva ley que ha modificado la clasificación del jamón ibérico mediante etiquetas de colores, es nuestro deber continuar enviando información al consumidor para que en todo momento sepa qué está comprando y cuál es su calidad. Y esta campaña informativa no puede quedarse solo a nivel nacional. El jamón ibérico es la joya y lo más reconocido de nuestra gastronomía. De tanta calidad que fuera de nuestras fronteras se considera una delicatesen al alcance de muy pocos. Una condición de producto gourmet que limita su expansión internacional. Mostrando sus virtudes e internacionalizando la campaña de concienciación sobre la clasificación del etiquetado, se logrará llevar el jamón ibérico puro de bellota a más personas en el mundo. Solo educando al consumidor nacional, se educará al internacional.

En Estados Unidos existe un boom sobre el jamón en general, se abren restaurantes españoles y otros adquieren la cultura de la tapa de jamón. Incluso en Miami puedes comprarlo en cualquiera de sus supermercados. Sin embargo, el desconocimiento sobre el puro de bellota es latente. Mucha gente lo conoce, pero pocos lo han probado.

Los hábitos alimenticios del Reino Unido, donde se considera el comer como una simple parada en el trabajo para coger algo de fuerzas, hacen que aún haya mucho territorio por explotar por parte del jamón. Sin embargo, es un producto que consideran “único, sabroso y de gran calidad”. Nos están esperando.

Francia, con más cultura gastronómica, lo tienen más claro: es nuestro producto más icónico y el que mejor representa a la gastronomía española.

En economías potentes y emergentes como China o Rusia, los aspectos culturales pueden echarlos para atrás. En China está más extendido que en Rusia, pero aún se considera un producto para hoteles de lujo. En cuanto entiendan el  cómo se crían, cuidan y alimentan a los cerdos, entenderán el sabor.  Lo exótico suele atraer y hay que jugar esa baza.