Jamón ibérico en verano

Jamón ibérico en verano

Quienes mayores y mejores conocimientos tienen sobre nuestra joya de la gastronomía española dicen que el calor del verano pueden mejorar su sabor y textura.

Pero es conveniente seguir ciertas recomendaciones para lograr disfrutar al máximo de su exquisito sabor

– Nunca en el frigorífico. Antes de empezar a consumirse, el jamón ibérico debe conservarse en un lugar fresco y oscuro, pero nunca en la nevera, independientemente del calor que haga.

– Entre 22º y 25º C. Esta es la temperatura idónea a la que debe consumirse el jamón ibérico, no hay que permitir que se supere esa temperatura. En esa temperatura se pueden apreciar todas sus características de olor y sabor.

– El corte: por la parte estrecha. A la hora de cortar por primera vez, se recomienda empezar por la parte más estrecha, pues esta es la parte que antes endurece.