Consejos para un buen loncheado

Consejos para un buen loncheado

El corte de jamón ha trascendido de un uso primigenio para convertirse en un arte. Son muchos los factores que entran en juego a la hora de un buen corte. No solo se trata de algo entre la persona que lo va a realizar y la pieza de ibérico, hay más variables que van a influir a la hora de un buen loncheado: el cuchillo, el jamonero, el espacio del que se disponga, la posición…

Contar con un buen cuchillo jamonero es algo capital. El cuchillo jamonero es un instrumento para cortar, que se caracteriza por su estrechez de perfil y por su larga longitud. Obviamente está especializado en el corte de lonchas de jamón.

El cuchillo jamonero tiene una hoja larga, fabricada en acero inoxidable, con un grosor mínimo. Por ello, con una simple presión en el mango permite doblar la hoja para acomodar el corte y adaptarse de mejor manera a la forma del jamón ibérico. Normalmente, la maestría de los maestros jamoneros consiste en aplicar de forma intuitiva la presión suficiente sobre la hoja para conseguir cortes uniformes.

Es precisamente en la uniformidad del loncheado donde tiene que estar la regularidad del grosor de las piezas. De esta forma se podrán apreciar todas las condiciones de sabor y aroma propias de jamón ibérico de bellota. Por ello, los expertos cortadores consideran que es en el loncheado a mano y con cuchillo jamonero donde se aprecian las verdaderas sensaciones del jamón ibérico de bellota.

Otro factor a tener en cuenta es lo afilado del cuchillo. Encontrar el punto justo de afilado es otra de las importantes habilidades  de los maestros en el corte de jamón. Es recomendable afilar el cuchillo con una chaira o con una piedra de afilar cada vez que se va a cortar el jamón. Debido a su flexibilidad y durabilidad, el metal más utilizado en la fabricación de cuchillos jamoneros es el acero inoxidable.